Mantenimiento del árbol

David Abrego

Muchas veces al querer hacer un bien terminamos sin querer haciendo daño, al decir esto nos estamos refiriendo al cuidado que le damos a los arboles al momento de plantarlos.

Una práctica común es tratar de estabilizar los arboles recién plantados con estacas y estas a su vez sostienen el árbol por medio de cordeles, alambres u otros materiales. Pero tengamos cuidado, esto debe hacer sólo cuando las condiciones no permitan otra solución. Por ejemplo si el árbol que estamos plantando viene con raíz desnuda, el sustrato en el contenedor está muy suelto, o en una condición extrema de vientos. Pero por lo general el árbol recién plantado debería tener la capacidad de sostenerse sin ayuda de ningún estabilizador.

Hay varias cosas que deberíamos hacer si decidimos darle sostenimiento al árbol recién plantado:

  • El material que sostiene el árbol debe ser flexible, que permita el movimiento natural del árbol.
  • Al introducir las estacas, tener cuidado de no lastimar las raíces del árbol en el cepellón.
  • La altura donde se sujeta el árbol debe ser en la mitad inferior del árbol.
  • Y por último, la mayoría de los expertos recomiendan remover la sujeción al final de un periodo de crecimiento. (12 meses). Uno de los problemas más graves, y que va en detrimento de la salud del árbol y hasta puede causarle la muerte es dejar los amarres de sujeción por mucho tiempo. Estos se comienzan a incrustar dentro de la corteza del árbol afectando la capacidad del árbol de obtener sus nutrientes.

Otro aspecto pero no menos importante es la profundidad en la que plantemos a este nuevo miembro de nuestra familia verde. Tengamos mucho cuidado al cavar el agujero, este debe ser del tamaño acorde al árbol que estamos plantando, solo debe alojar en su interior las raíces del árbol, siempre evitar que el tronco este dentro del agujero. La forma se sugiere sea la de un embudo invertido angosto abajo y amplio en su superficie.

MULCH, este debe cubrir sólo el área donde se encuentran las raíces, con unas dos a tres pulgadas de espesor. El mantillo nunca debe estar muy pegado al tronco, ya que esto crearía demasiada humedad y facilitaría la formación de hongos y otros problemas.

Y por último nos preguntamos cuánto riego. No debemos religiosamente regar todos los días, mantengamos una humedad saludable, para que las raíces no se deterioren, recordar, tierra húmeda no mojada; ya que en nuestro suelo hay miles de microorganismos que dependen de un suelo lleno de oxigeno que beneficiaran mucho a las raíces y con ello a que el árbol se establezca con mayor rapidez.

Solo recordar que los cuidados que le brindemos a ese pequeño árbol en sus inicios, lo vas a ver reflejado años más tarde en su crecimiento y desarrollo.

Start typing and press Enter to search

Fall Webworm