El Jardín del Edén

David Abrego

Érase una vez un jardín hermoso, era como sacado de un cuento de hadas. Pero este no era un jardín de fantasía este era real, muy real y estaba en San Antonio Texas. Cada uno los arboles ocupaba su propio espacio, extendían sus ramas fuertes y poderosas disfrutando del delicioso sol de la mañana; los arbustos y demás plantas todas llenas flores de diversos colores llenaban el ambiente de mil aromas y tonos distintos. De pronto se escuchó una voz, y todos en el jardín escucharon estas palabras: Ha llegado el momento de compartir con todos los residentes de San Antonio, los secretos que han hecho que este espacio sea hoy llamado el jardín del Edén. Cada uno de ustedes tendrá la oportunidad de expresarse libremente y hablar de sus cualidades.

El Árbol

Yo hablaré primero, dijo el árbol.

Comenzare por contar que, David, la persona que me adoptó ya había pensado mucho en mí, digo esto porque cada vez que se acerca me dice: Eres como te soñé.

Antes de adoptarme, David buscó información. Cuando fue al vivero un mes de noviembre (recuerden que plantarnos de noviembre a marzo nos dará la oportunidad de establecer nuestras raíces antes que llegue el verano) lo escuche decirle al encargado: Tengo un espacio abierto al pleno sol, con un suelo profundo con buen drenaje y mi pH es de… quiero un árbol para que me proporcione sombra en el verano y deje filtrar la luz en el invierno. No hay obstáculos para su crecimiento, puede crecer 65 pies de altura y nada entorpecerá el desarrollo de sus raíces. El encargado le mostro varios, pero él me escogió a mí. Me tomó en sus brazos y muy cuidadoso me reviso de arriba a abajo. Miro mis ramas y tallo, se aseguró que no tuviera ramas co-dominantes, inspeccionó que no tuviera ninguna plaga o enfermedad y que mi apariencia fuera saludable -por ejemplo ramas dañadas- y muy importante, revisó mis raíces, se aseguró que no tuviera raíces estranguladoras. Revisó el nivel de mi tronco dentro del suelo y vio que no estaba plantado muy profundo. Muchos de mis familiares han muerto porque los han plantado demasiado profundos.

Ya en su casa, midió el volumen de mis raíces y comenzó a cavar un agujero donde la parte más profunda estaba a la medida de la maceta, la parte de arriba era casi de 2 a 3 veces más ancha, esto ayudo mucho al desenvolvimiento de mis raíces. Luego me colocó en el centro del agujero y comenzó a llenarlo con el mismo suelo que había extraído. Cuando lleno la mitad del agujero hizo una pausa y añadió agua para eliminar los espacios de aire, luego continuó hasta llenar el agujero. La tierra quedo al nivel de mis raíces superiores. Coloco 3 pulgadas de “mulch” o mantillo alrededor de mí, teniendo mucho cuidado en no colocarlo alrededor de mi tronco y así evitar la humedad excesiva.

Cada semana regresaba y revisaba el nivel de humedad en el suelo. Solo me irrigaba cuando lo necesitaba. Poco a poco, con sus cuidados me fui convirtiendo en lo que soy hoy, un árbol frondoso y saludable. Y ahora puedo retribuir todo el esfuerzo y cuidado que me dieron. Purifico el aire, prevengo la erosión, reduzco la temperatura, les doy cobijo a muchos animales, aíslo el ruido y, sin ser presumido, brindo muchos otros beneficios. Para mantenerme así de hermoso, cada tres años contrata unos especialistas en arboricultura que se encargan de remover mis ramas muertas y de asegurarse que mis otras ramas sigan creciendo sin tocarse y sin competir entre ellas; si hay necesidad de podarme, que sea solo para reforzar mi estructura y mi apariencia teniendo como meta primordial mi salud. También se asegura de que esté recibiendo los nutrientes necesarios para seguir desarrollándome fuerte y durar muchos años.

Si desean tener un árbol como yo, hagan como David, escojan el sitio adecuado para el árbol adecuado, así podrán disfrutar mis beneficios por mucho tiempo sin llegar a ser un problema para ustedes.

El Suelo

Me parece muy bien dijo el suelo, soy testigo de lo que hoy has dicho. Si existe alguna duda sé que escribirán a Gardenstylesanantonio.com, para más información.

Yo, el suelo, puedo ser de muchas clases. Es importante conocerme porque es de mi donde todos los árboles y plantas obtienen sus nutrientes. Aquí en San Antonio, puedo ser arenoso y muchas veces arcilloso. Es bueno saber esto porque así sabrán la cantidad de agua que puedo retener. Por lo general mi pH es alcalino, así que no soy compatible con plantas a las que les gusta lo ácido.

Aunque es difícil de explicar, dentro de mi hay un mundo de miles de microorganismos, que trabajan conjuntamente para transformar los componentes orgánicos e inorgánicos, así puedo brindarle a las plantas los nutrientes minerales necesarios para que produzcan su alimento.

Yo soy un suelo feliz y saludable porque me han cuidado. Al principio era delgado menos de cinco pulgadas, pero cada año me alimentaban dándome tierra muy rica en materia orgánica y abono. Nunca me compactaron ya que sabían que al hacerlo dañarían esa porosidad que todo suelo tiene que tener para que el agua y el aire fluyan libremente. Cada cierto tiempo me cubren con una capa suave de “mulch” que me ayuda a mantenerme fresco, más húmedo en verano y un poco más abrigado en invierno; también ayuda a prevenir que mis ricos nutrientes sean absorbidos por plantas no deseables y a prevenir la erosión. Siempre han sido muy cuidadosos al aplicarme fertilizante, primero toman una muestra de mí para saber de qué nutrientes carezco. Algo que hacen por mí es no mantenerme saturado con agua ya que dañaría todos los organismos que viven en mí y darían paso al desarrollo de hongos nocivos y enfermedades que harían mucho daño a las plantas.

Soy poco expresivo pero mi felicidad y salud la van a ver reflejada en esa planta que crece y da sus mejores frutos porque ha encontrado en mí los nutrientes necesarios.

El Agua

El Agua levantó la mano y dijo, que bien se han expresado, ahora yo voy a tratar de hacer lo mismo. Como todos aquí saben soy un elemento bien escaso, en estos últimos años las precipitaciones meteorológicas no han sido las más favorables y las reservas que tenemos se han reducido mucho, y en otros casos se han secado. Si, yo sé que es triste, por eso quiero enseñarles a cuidarme, que sepan cual es la manera más inteligente de utilizarme; así estarán cuidando el medio ambiente y podrán darle a muchas generaciones la oportunidad de disfrutar de mí.

Mi función principal en el jardín es proveer el medio para que las plantas puedan transportar los nutrientes, además ayudo en el proceso de fotosíntesis y otras funciones vitales. También contribuyo para que muchos otros organismos se puedan desarrollar. Cuando soy utilizada así soy feliz, pero muchas veces soy tan mal utilizada que en vez de hacer un bien, puedo crear muchos problemas. Si saturan el suelo conmigo van a hacer que corra sin sentido fuera del lugar que tenían destinado para mí y con ello me llevo la mayoría de los nutrientes. Además si me mantengo mucho tiempo en las raíces estas se comienzan a deteriorar y esta humedad crea el ambiente propicio para el desarrollo de enfermedades. El suelo donde están las plantas no tiene que estar húmedo todo el tiempo, dejen que seque un poco entre riego y riego.

Como ya saben que soy escasa, ustedes pueden ayudarme al escoger plantas que requieran menos agua, en Gardenstylesanantonio.com encontrarán una extensa lista de estas plantas.

El modo como me apliquen también es muy importante, hacerlo a mano es bueno porque me verán caer allí donde me necesitan. Pero cuando me aplican por medios mecánicos tienen que tener cuidado para que no se les vaya la mano. Llamen al departamento de conservación de SAWS, ellos les ayudarán a programar esos complicados aparatos de acuerdo al tipo de planta y otros factores. Si quieren que me mantenga un poquito más en el suelo aplíquenme temprano en la mañana o ya entrada la tarde, utiliza “mulch” para así reducir la evaporación hasta en un 30 por ciento.

Solo me queda pedirles que no permitan que me acabe, no me contaminen y utilícenme en el jardín solo cuando sea necesario. Demuestren que no están en lo cierto cuando dicen: “Solo las personas que acarrean su propia agua saben el valor de una gota derramada”.

Los Insectos y demás

Todos callaron cuando el Agua termino su alocución, guardaron silencio por un rato, hasta que se escuchó una tímida voz, todos miraron, tuvo que intervenir el árbol y dijo, no temas yo sé que ustedes han sido vilipendiados y acusados falsamente de muchas cosas, ustedes los insectos, sapos, lagartijas, arañas cumplen un roll importantísimo, hablen fuerte. A ver usted señora abeja hable que mis frutos son testigo del importante papel que usted ha jugado en su formación.

Bueno, la palabra es mía dijo la abeja, muchos de nosotros tratamos de mantener un ecosistema en equilibrio y saludable, mi trabajo favorito entre otros es transportar polen de una flor a otra, este proceso es vital para la producción de frutas y vegetales, orgullosamente puedo decir que en este mundo de tecnología no han inventado todavía algo que me pueda sustituir, y además, como saben, fabrico una miel deliciosa.

Aquí en este jardín nunca ha pasado, pero he escuchado que en otros jardines, se riegan pesticidas que afectan indiscriminadamente a todos los insectos por igual. Que suerte tenemos en este jardín, aquí la araña teje su manto de seda esperando pacientemente aquel incauto insecto que quiera ser su almuerzo, vemos al señor sapo escondido en alguna parte fresca del jardín consultando su reloj y saboreando en su mente ese delicioso escarabajo que deambulará por el jardín ya entrada la tarde; aquí, prosiguió la abeja, las mariquitas con sus hermosos colores se confunden entre las flores limpiándolas de esos vampiros llamados áfidos. Y así todos en armonía desempeñamos funciones, manteniendo nuestro jardín sin necesidad de químicos. Si nos quieren ayudar en esta ardua tarea, hay cosas que pueden hacer, por ejemplo tratar de cultivar plantas sanas, ya que una planta sana serán más resistentes al ataque de insectos, eso se logra plantándolas en un suelo sano lleno de los nutrientes esenciales; evitar regar con rociadores para que no haya demasiada humedad en las hojas, y espacia debidamente las plantas para que haya circulación de aire. Una planta fuerte podrá hacerle frente a cualquier ataque. Todo esto que hemos mencionado es parte de un Manejo Integrado de Plagas.

Y si aplicando todos esos métodos el problema todavía persiste, antes de tomar cualquier acción química lo primero que tienen que hacer es identificar el tipo de problema, y así podrán aplicar los correctivos necesarios. Eviten hasta donde sea posible el uso de insecticidas que contaminen el agua y el suelo. Por ejemplo, pueden utilizar jabones suaves al combatir los áfidos y las escamas, o un aceite de Romero de Nim, entre otros.

Si quieren seguir viendo a esa mariposa Monarca revolotear entre sus flores, si quieren seguir saboreando mi deliciosa miel, tengan cuidado al aplicar cualquier medida de control ya que podrían estar afectado a muchos de nosotros… Ya me tengo que ir, recuerden que siempre estoy muy ocupada.

Esta historia del jardín continuará.

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